Pomada para Hemorroides
Las hemorroides son venas situadas en el ano y el recto inferior que se inflaman y dilatan de forma anormal. Esta inflamación puede producirse dentro del recto (hemorroides internas) o en la zona exterior del ano (hemorroides externas), y en ambos casos genera molestias que afectan la calidad de vida. Se trata de un problema mucho más frecuente de lo que se suele reconocer. Se calcula que tres de cada cuatro adultos sufre hemorroides en algún momento de su vida, independientemente de la edad o el sexo. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, se pueden tratar de forma eficaz con productos de venta libre y cambios sencillos en los hábitos.
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HEMOAL POMADA RECTAL 1 TUBO 30 G
HEMOAL FORTE POMADA RECTAL 1 TUBO 30 G
DAFLON 500 MG 30 COMPRIMIDOS RECUBIERTOS
ABRASONE RECTAL CREMA RECTAL 1 TUBO 30 G
Causas de las hemorroides
No siempre hay una causa única. Lo habitual es que varios factores se combinen y aumenten la presión sobre las venas del recto y el ano. Los más frecuentes son:
- Estreñimiento crónico: las heces duras obligan a hacer fuerza, lo que aumenta la presión en las venas anales.
- Esfuerzo excesivo al defecar: aunque no haya estreñimiento, empujar con fuerza de forma repetida daña los tejidos venosos.
- Dieta baja en fibra: una alimentación pobre en frutas, verduras y cereales integrales endurece las heces y dificulta el tránsito intestinal.
- Sedentarismo: pasar muchas horas sentado reduce la circulación en la zona pélvica y favorece la congestión venosa.
- Embarazo y parto: el peso del útero comprime las venas del recto y el esfuerzo del parto puede provocar o agravar las hemorroides.
- Obesidad: el exceso de peso ejerce una presión continua sobre la zona abdominal y pélvica.
- Pasar demasiado tiempo en el baño: leer o usar el móvil sentado en el inodoro durante un tiempo prolongado aumenta la presión sobre las venas anales.
- Diarrea frecuente: las deposiciones repetidas y la irritación continua también pueden provocar inflamación.
Síntomas de las hemorroides
Los síntomas varían según el tipo y la gravedad, pero los más habituales son:
- Sangrado rectal: sangre roja brillante en el papel higiénico, en las heces o en el interior del inodoro. Es el síntoma más frecuente.
- Picor y escozor anal: sensación persistente de irritación en la zona del ano, especialmente después de defecar.
- Dolor al sentarse o al defecar: más intenso en hemorroides externas o cuando existe una trombosis.
- Prolapso: en los grados más avanzados, el tejido hemorroidal puede salir fuera del ano durante la defecación.
- Sensación de vaciado incompleto: la presencia de hemorroides puede generar la sensación de que no se ha terminado de defecar.
- Bulto o hinchazón en el ano: perceptible al tacto, especialmente en hemorroides externas o trombosadas.
Si aparece sangrado abundante, dolor intenso o el prolapso no se reduce por sí solo, es necesario consultar con un médico.
Tipos de hemorroides
Hemorroides internas
Se forman dentro del recto, por encima de la línea dentada. No suelen doler porque la mucosa interior carece de terminaciones nerviosas sensitivas, pero sí pueden sangrar y, en casos avanzados, prolapsarse hacia el exterior.
Hemorroides externas
Se desarrollan bajo la piel que rodea el ano. Son más sensibles al dolor y al tacto. Cuando se forma un coágulo dentro (trombosis hemorroidal), el dolor puede ser muy intenso.
Hemorroides durante el embarazo
El embarazo es uno de los factores de riesgo más importantes. Conforme el útero crece, ejerce una presión creciente sobre las venas del recto, lo que favorece su dilatación. Además, los cambios hormonales relajan las paredes venosas y el estreñimiento es frecuente en este periodo. El parto vaginal puede agravar o desencadenar hemorroides debido al esfuerzo prolongado. En la mayoría de los casos, las hemorroides del embarazo mejoran de forma espontánea tras el parto, pero durante la gestación pueden resultar muy molestas. Las embarazadas deben consultar con su médico o farmacéutico antes de usar cualquier medicamento, ya que no todos los productos están indicados durante el embarazo. Los baños de asiento y los cambios en la dieta son las medidas más seguras en esta etapa.
Productos para el tratamiento de las hemorroides
En Farmacia Ferro Mauri encontrarás los productos más eficaces para tratar las hemorroides según su tipo y grado. Todos los medicamentos listados son de venta libre (OTC) y han sido revisados por nuestro farmacéutico gerente, Juan Llull Ferro (Nº colegiado 14121). Farmacia Ferro Mauri tiene licencia para la venta online de medicamentos. Por su seguridad, compre medicamentos únicamente en páginas web con el logotipo oficial y verifique que la farmacia se encuentra en la lista de farmacias con licencia.
DAFLON 500 MG 60 COMPRIMIDOS RECUBIERTOS
Medicamento venotónico y vasculoprotector indicado en adultos para el alivio de síntomas asociados a insuficiencia venosa leve, como dolor, pesadez, tirantez, hormigueo y picor en piernas afectadas por varices o hinchazón. También se utiliza en el tratamiento sintomático de hemorroides agudas o crónicas. Su fórmula combina diosmina y hesperidina para reforzar la pared venosa desde el interior. Es especialmente útil en hemorroides de grado I y II, así como para reducir el sangrado y la inflamación.
HEMOAL POMADA RECTAL 1 TUBO 30 G
Pomada rectal indicada para el alivio sintomático del dolor, picor y escozor asociados a hemorroides internas y externas en adultos. Su fórmula combina un anestésico local y un vasoconstrictor para una acción rápida y localizada. Adecuada para el tratamiento local de molestias hemorroidales. No requiere receta médica.
HEMOAL FORTE POMADA RECTAL 1 TUBO 30 G
Pomada rectal diseñada para el alivio rápido y eficaz del dolor, picor y escozor provocados por hemorroides en adultos. Su fórmula potenciada combina dos principios activos de mayor concentración para casos con sintomatología más intensa. Indicada cuando las molestias son más pronunciadas o cuando la respuesta a formulaciones estándar ha sido insuficiente.
Cuidados en casa para aliviar los síntomas
Además de los medicamentos, hay varias medidas sencillas que pueden aliviar las molestias de forma significativa:
- Baños de asiento con agua tibia: sumergir la zona anal en agua templada durante 10-15 minutos, dos o tres veces al día, reduce la inflamación y calma el picor. No añadir sal ni productos irritantes salvo indicación médica.
- Higiene suave: limpiar la zona con toallitas húmedas sin alcohol ni perfume, o con agua, en lugar de papel higiénico seco que puede irritar.
- Ropa interior de algodón: los tejidos transpirables reducen la sudoración y la irritación en la zona.
- Frío local: aplicar una compresa fría (nunca hielo directamente) puede reducir la hinchazón en las primeras horas.
- Evitar el esfuerzo prolongado: no permanecer más de unos pocos minutos sentado en el inodoro y no forzar la defecación.
- Posición en el baño: elevar los pies con un pequeño taburete al defecar cambia el ángulo del recto y facilita una evacuación más natural con menos esfuerzo.
Prevención y hábitos saludables
Muchos episodios de hemorroides se pueden prevenir o espaciar con cambios sencillos en el día a día:
- Aumentar la ingesta de fibra: frutas, verduras, legumbres y cereales integrales ablandan las heces y regulan el tránsito. El objetivo es llegar a unos 25-30 gramos de fibra al día.
- Beber suficiente agua: entre 1,5 y 2 litros diarios ayudan a que la fibra haga su función y evitan el endurecimiento de las heces.
- Hacer ejercicio moderado con regularidad: caminar, nadar o practicar yoga activa la circulación y reduce la presión venosa pélvica.
- Evitar el sedentarismo prolongado: si trabajas sentado, levántate y muévete cada hora para descomprimir la zona.
- No postergar la necesidad de ir al baño: aguantar las ganas puede endurecer las heces y aumentar el esfuerzo posterior.
- Controlar el peso: mantener un peso saludable reduce la presión abdominal y protege las venas anales.
¿Cuándo debes ir al médico?
La mayoría de los casos de hemorroides se resuelven con medidas locales y cambios de hábitos. Sin embargo, hay situaciones en las que es imprescindible consultar con un médico:
- Sangrado rectal abundante o que no cede en pocos días.
- Dolor muy intenso que no mejora con analgésicos o pomadas.
- Sospecha de hemorroide trombosada (bulto duro, azulado y extremadamente doloroso).
- Prolapso que no se reduce manualmente o de forma espontánea.
- Síntomas que reaparecen con mucha frecuencia a pesar del tratamiento.
- Sangrado rectal en mayores de 40 años sin diagnóstico previo, para descartar otras causas.
El sangrado rectal no siempre proviene de las hemorroides. Ante cualquier duda, una consulta médica es la mejor decisión.
Preguntas frecuentes sobre las hemorroides
¿Las hemorroides desaparecen solas?
En muchos casos, los episodios leves de hemorroides mejoran solos en unos días, especialmente si se adoptan hábitos correctos (más fibra, más agua, menos esfuerzo). Sin embargo, sin cambios en el estilo de vida, tienden a reaparecer. Las hemorroides de grado III o IV rara vez remiten sin tratamiento específico.
¿Qué alimentos hay que evitar con hemorroides?
Conviene reducir el consumo de alimentos que favorecen el estreñimiento o irritan el tracto digestivo: harinas refinadas, arroz blanco, embutidos, alcohol, picantes y alimentos muy procesados. También se recomienda limitar el café en exceso, ya que puede endurecer las heces.
¿Cuál es el mejor tratamiento para las hemorroides?
No existe un único tratamiento ideal para todos. Depende del tipo y grado. Para hemorroides leves con dolor e irritación, las pomadas rectales como Hemoal actúan de forma rápida y localizada. Si hay inflamación interna o sangrado, un flebotónico oral como Daflon refuerza la pared venosa. En casos avanzados, puede ser necesaria una intervención médica como ligadura con bandas o cirugía.
¿Se pueden usar pomadas para hemorroides durante el embarazo?
Algunos productos no están recomendados durante el embarazo. Antes de usar cualquier medicamento, incluidos los de venta libre, consulta con tu médico.